IRAN | عاشورا

- Video realized in November 2013 in the city of Yazd (Iran) in commemoration of Ashura.
- Recorded with the 5D Mark II and steadycam without mounted and stabilized with After Effects CC.
- Music by Armand Amar Bab Aziz B.S.O (2005)
 

۲

Ya en Albania hablábamos de ese viaje a Irán mientras M sorteaba los coches por las peligrosas autopistas. Sería a finales de noviembre, pero al final ese viaje nunca llegó. Yo estaba cansado, concretamente fuimos a la capital, Tirana, y después hicimos una escapada al sur por ciudades como Durrësi, Berati, Vlora, Gjirokastra… Llegué a España hecho trizas y me planté para pasar unas navidades tranquilas. A finales de 2011 sentí eso que llaman “envidia sana” cuando comprobé a través de las redes sociales –cuando M encontraba internet y podía saltarse la censura con Tor-, como disfrutaba de la llegada de la Ashura en la maravillosa y vieja ciudad de Yazd.

Cuando semanas antes comentaba a mis amigos sobre mi viaje a Irán, no todos lo entendían
–sobre todo mis amigas-, y no las culpo por ello. No comprendían que me produjera curiosidad –según ellas-, un país machista que “maltrata” a la mujer; un país en el que la religión lo ocupa casi todo, que es la cuna del terrorismo y el mal para occidente: ¡No sé qué se te ha perdido en ese país! –me decían con cierto disgusto.

Fue para finales de noviembre de 2013 cuando M y yo pudimos volar juntos para Teherán. Para M ya era la tercera vez, para mí la primera. Sacamos un visado urgente. Un folio impreso de un email para entregarlo a la llegada bastaría para darnos permiso y poder entrar en ese país tan hermético.

La Ashura era el propósito del viaje, conocerla, comprenderla, vivirla y después fotografiarla en la milenaria ciudad de Yazd (یزد), una de las ciudades más antiguas y de mayor importancia histórica de Irán. Así lo venía haciendo M en estos dos años atrás. No obstante para mí sería algo más que eso, para mí sería el poder comprobar si Irán es realmente lo que nos cuenta la prensa en el mundo occidental, prensa la mayoría controlada por agencias de medios estadounidenses.

La Ashura es una “festividad” religiosa islámica, sobre todo “celebrada” en el ámbito del chiismo, que se honra en el décimo día del mes de Muharram, primero del calendario lunar islámico. Para los musulmanes sunitas Ashura es un día de ayuno. Pero para los chiíes es algo más, mucho más, es el recuerdo del asesinato del Imán Husein, al que consideran sucesor legítimo del profeta Mahoma, del que era nieto.

 

۳

Salimos de Málaga e hicimos escala en Estambul, y de Estambul -con un viaje que todavía recuerdo como mi peor experiencia en las nubes-, llegamos al Aeropuerto Internacional “Imán Jomeini” en Teherán. En las horas que estuvimos esperando en la puerta de embarque conocimos al que fue nuestro primer eje del viaje.

Todo era silencio y de repente una voz…

- ¿Españoles?

Fueron las primeras palabras con acento argentino que salieron de un hombre de unos cuarentaitantos años, metro noventa de estatura, pelirrojo y barba poblada. –Sonreía-

- ¿Venís por trabajo?

No entendía que viniéramos a Irán a conocer la Ashura, no estaba acostumbrado a ver gente que viajara a Irán como no fuera por trabajo.

Su nombre era Sheij Suhail Assad, hijo de inmigrantes libaneses, con estudios en Teología islámica en La Universidad Imam Jomeini en Qom y con un doctorado en Mística Islámica de La Universidad de Beirut. Además yo lo conocía de verlo en la cadena de televisión Hispan TV - antes de que la cerraran debido a las medidas de embargo de la UE contra Irán-, mientras corría en la cinta del gimnasio donde iba en Sevilla (así se lo dije).

Nos dio una tarjeta y quedamos en vernos en Qom a la vuelta de Yazd –fue una gran sorpresa-. Qom es la más santa de las ciudades del país, el centro mundial del chiísmo. Es como si fuera el Vaticano del Islam, está todo repleto de escuelas coránicas. Es donde va todo el mundo a estudiar la versión chií del islam. Gracias a él nuestra visita a Qom fue distinta, pudimos entrar en algunos lugares sagrados, mezquitas, etc... De ir solos hubiera sido muy difícil.

Eran las 3:30 AM -hora a la que llegan la mayoría de los vuelos procedentes de España-, cuando aterrizamos en el aeropuerto de Iman Jomenei que estaba algo lejos de Therean. Exactamente a 30 kilómetros al sur. Me sorprendió que la autopista, hasta llegar a los primeros indicios de vida, estuviera totalmente iluminada. Era una luz amarillenta, con poca potencia, pero luz al fin y al cabo. Ya dentro de Teherán, una vez dejado atrás algunas naves, fábricas y polígonos industriales… la ciudad estaba completamente vacía. Algún coche se vislumbraba a lo lejos. Y es cuando empezaron a verse murales de jomeinis, mulas, algunos guardias revolucionarios y hombres tristes, muy tristes, con la mirada cabizbaja, la barba oscura; abatidos pero victoriosos; con el temple que da la seguridad de saber que siempre tendrán el camino hacia el cielo y la gloria asegurados.

 

۴

Al día siguiente dejamos la contaminada Teherán sin morir atropellados (un milagro), rumbo a Yazd. Pudimos coger un tren, un tren muy humano, en el que nunca estuvimos solos y pudimos charlar plácidamente con algunas personas en los vagones mientras observamos el atardecer en el inmenso desierto con los Zagros y sus altas montañas de fondo.

Y fue descansando, en el acogedor hotel bajo el cielo limpio y estrellado de Yazd, cuando echando un vistazo a las tarjetas de visitas nos encontramos con la de nuestro amigo Sheij Suhail Assad.

- ¿Por qué no lo buscamos por Youtube? Tiene que salir en Hispan TV. – Nos dijimos-

Y es cuando el chivato de Internet nos desveló que nuestro reciente amigo Sheij Suhail Assad, según algunos medios como Infobae, era “el organizador de una red de apoyo y reclutamiento por cuenta de Hezbollah en América Latina”, que tenía “prohibido el ingreso a México, dado que su nombre aparece en varias listas de vigilancia de terrorismo internacional que lo vinculan a los atentados en Argentina a principios de 1990”, “que era discípulo de Rabbani”. Otros medios como La Razón lo acusaban de estar vinculado a organizaciones terroristas, que era representante del presidente Ahmadineyad. En resumen, Internet ardía con tan solo poner su nombre.

Nos miramos… y no dudamos en ningún instante en abortar la cita en Qom.

- Oye ¿Por qué no…?

Nuestra estancia en Yazd fue una auténtica experiencia de amor, bondad, honestidad y calor de una ciudad que conmemoraba algo tan importante como es la Ashura. Señalar que en su manifestación había muchos guiños que nos recordaban a la Semana Santa de algunas ciudades del Sur. Con alguna diferencia, está que estábamos viviendo era menos radical y más abierta.

Nunca nos sentimos extraños, al revés, fue una acogida cordial y amable. Nunca se nos tuvo en cuenta nuestras creencias para poder participar en su expresión religiosa: islámica y chií. Había un especial interés porque conociéramos su religión, sus tradiciones, costumbres… para que pudiéramos, de alguna forma, poder transmitirlas a nuestro entorno. Y algo que realmente me sorprendió en cuanto al tema de la sangre, “hace ya unos años la mayoría de los sabios prohibieron ese tipo de actitud, tan lejana al verdadero espíritu de la conmemoración de Ashura y tan lejana a la verdadera cultura del Imam Husain y su levantamiento”

 

۵

El taxista paró en una rotonda. En un principio no sabíamos que pasaba. Puso el freno de mano y con paso ligero fue hacía un kiosco destartalado a unos cincuenta metros del vehículo amarillo. Iba a un paso ligero, casi corriendo, se paraba a intervalos y volvía a correr. Estaba comprando una tarjeta para poder llamar por el móvil.

Con una mano conducía, con la otra sujetaba el móvil y empezó hablar en farsi. Sheij le estaba dando el lugar exacto del hotel donde nos alojaríamos en Qom.

Fue a la hora y media que Sheij, también llamado Edgardo Rubén Assad, nos recogió con un humilde coche y con tono sonriente y su particular sorna nos dijo: Bueno chicos ¿y qué queréis hacer? Olvidaos de fiestas y alcohol… ¿Os apetece fumar unas pipas de aguas y charlar un poco…? aunque antes permitidme recoger a un paisano vuestro.

Y aquí apareció el segundo eje. Nunca pensamos que fuéramos a ver a Javi Poves, exjugador del Sporting, que en 2011 dejó el fútbol porque asentaba que estaba totalmente corrupto. Llevaba unos meses viajando y venía de vivir una experiencia “mística” en Senegal donde, según él, algo le había cambiado por completo la vida. Y ese “algo” se quedará entre nosotros.

Y allí estábamos M, yo, Sheij y Javi Poves, sentados descalzos en un sofá, en la ciudad santa del Islam chií, fumando, y entre bocanadas de vapor hablando de religión, amor, estados unidos, multinacionales farmacéuticas, Venezuela, sexo, Cuba, semillas transgénicas, Monsanto, mujeres, chadores, chemtrails y conspiraciones…

"Imagínate si las veces que piensas en sexo lo aprovecharas para otra cosa, para estudiar, para cultivar el alma. Coged el logotipo de Cola-Cola y dadle la vuelta, se lee en árabe: Ni Mahoma ni La Meca. ¡Es increíble! Nosotros amamos a nuestras mujeres y nuestras mayores aventuras se quedan en nuestra casa, en nuestra intimidad. Yo nunca dejaría mi dinero en manos de los bancos. No descarto convertirme…"

 

۶

Si conocieras Irán te darías cuenta de que no es cualquier país: no es Irak, no es Afganistán, ni Libia, ni Egipto, ni Venezuela, ni Cuba. Cuando estas dentro de él te das cuenta que lo que están contando sobre él nada tiene que ver con la realidad. Irán es gris, es frio, pero también es caliente, viejo, sabio, místico, único y guarda un secreto… La religión está por todos los lados, pero no todos son religiosos, es un país de “79.853.900 habitantes”. Veo cansancio en sus caras, eso sí. El cansancio de un país maltratado, insultado, vilipendiado, traicionado una y otra vez… pero el calor de su gente te acaricia, se siente en cada rincón. Gritan con todas sus fuerzas en silencio que no se mienta más sobre su país, que por favor se les respete, que no son unos terroristas, que necesitan descansar. Irán es su gente, su cultura milenaria, su poesía, su caligrafía, su música, su cine, y por qué no, su religión, una religión que debe madurar y hacerse con la mayoría de edad. Los iranís son persas no árabes, por si acaso te confunden. Y no la conocerás viendo la secuela de 300.

Sheij, o Edgardo, o Rubén… como queráis llamarlo, conducía sin dejar de hablarnos y bromear con sus chistes y acidez propia de un buen argentino. –Hoy tenemos una fiesta latina-, decía cuando se refería a quedar para charlar con los alumnos sudamericanos que estaban estudiando en Qom. Una de las veces hubo un silencio, nos miró fijamente y nos dijo: -¿habréis visto por internet lo peligroso que soy verdad?- nosotros le dijimos –sí, ya vemos, ¿y no tienes miedo de que te pueda pasar algo?- se hizo otro silencio...

- Sí…tengo mucho miedo...